Quedáis convocados a dos de las prácticas más poderosas para liberar la mente parásita.
Vichara (o Introspección) se ha llamado «Iluminación súbita» en el trabajo meditativo a dos. En cualquiera de sus tres etapas: Vichara de la historia personal, Vichara de las sensaciones y Vichara del Presente espiritual. Esta práctica nos vacía del personalismo y la carga emocional acumulada por el ego.
Por su parte el Koan (preguntas sin respuesta lógica lineal) te sumerge en el océano del inconsciente de donde emerges renovado por la visión lúcida.
Ambas prácticas son como un enorme mazo que al levantarlo se ha tragado el universo entero. ¿A dónde han ido el sol, la luna y las montañas? Vas a tener que avisar a tu Otro Yo para que vaya a buscarlas. Un camino regio para los aventureros del espíritu y un poderoso desafío para los amantes del Misterio.
:: Programa ::
La no identificación con los estados mentales: «dejar pasar la corriente»
Yo no pienso ‘soy pensado’. Detrás del pensamiento ¿Quién soy yo?
El Presente vivo es devastador para el ego y mueve el ‘Punto de encaje’
En medio de todos los cambios de la vida, ¿que hay de permanente en mi que no cambia?
Vichara: hablar desde el corazón y escuchar desde el vientre. El otro no existe.
«Sin pensamientos, dime algo real en este instante», hasta abrirte a Otras Realidades
Escucha desde el Silencio, rompe la Separatividad y Canaliza desde el Ser